Esta semana se me ocurrió escaparme por la tarde a pasear por la zona media de Las Ramblas. Bajando a la derecha queda el barrio del Raval, del que otro día prometo enviaros un montón de sitios que están poniéndose muy de moda.
Esta vez me perdí por un par de calles que tienen bastante vidilla y en las que no pude resistirme a parar en Chök.
Una antigua chocolatería de barrio que mantiene sus origenes, pero que se ha transformado en una tienda nueva decorada con mucho gusto y en la que sus paredes están llenas de los productos estrella de la casa, lo Cronuts o Donuts Crujientes en todas sus variedades, colores y sabores. No me pude resistir y me compré uno. Me atendió Deborah, la encargada de la tienda. Muy simpática y amable. Ella me comentó que además hacen talleres de cocina para todos los públicos y todos los meses del año. Podéis ver más información en su web.









